Un mensaje de bienvenida y agradecimiento

deseo agradecer tu presencia en este espacio, tu decisión de dedicar una parte de tu vida a "escuchar" al otro.
y es que uno escribe lo que piensa con la ilusión que alguien se sienta humanamente identificado.

al final de esta página está el enlace a "entradas antiguas"... te invito a que las visites también. ¡bienvenid@!

martes, 17 de abril de 2007

son cosas muy...muy..diferentes

la niña no murío por falta de comida. lo que pasa es que tenía las defensas demasiado bajas para enfermarse. eso ha pasado siempre y muchos lo han dicho. y todos lo saben. lo sabemos. pero ahora lo dijo la UNICEF. entonces sí es verdad y hay que armar un alboroto mediático, de la respuesta inmediata, de la defensa de lo indefendible, la injustificación de lo injustificable.

primero de la víctima y lo que le rodeaba para gozo de MEDCOM y TVN, luego el lavado de manos de la gente de la APEDE, el club, la Cámara de Comercio, la Iglesia, en fin todos los que hartan como puercos, viven como reyes y se masturban con las políticas públicas en nombre de la democracia -electorera- la libertad -de comercio- y la fe -en un futuro que peca de permanente y jamás acercarse ni un poquito al presente- rasgándose las vestiduras coyunturalmente mientras sea necesario y suficiente.

no es lo mismo ser un desnutrido que morir de desnutrición. no es lo mismo ingerir medicamentos envenenados que morir por ellos. no es lo mismo un sistema de transporte inseguro que morir hecho carbón en plena calle. no es lo mismo ser ministro y cobrar más de un par de miles de dólares que asumir responsabilidades. no es lo mismo rascarse las pelotas antes de abrir la boca que usar el cerebro.

luego viene el excelentísimo señor rebuznando de sus transferencias de 35 dolares para que los pobrecitos pobres puedan ir a la escuela, al centro de salud, comprar medicinas, viajar a Disney, comer, ver a Ronaldinho en el Camp Nou, comprarse una computadora gracias al gran corazón del hijo del general (cualquier semejanza con la viuda del caudillo es nuestra propia culpa) y la capacidad administrativa de las mujeres en sus familias de 7 barrigones sucios lombricientos.

si hay tanta capacidad mejor que se olviden de Kuzniecky, Catín, Vallarino, de Cañizales que no pega una entre sus "de que", "pero sin embargo" y la cepilladera al "señor presidente", Alleyne que da verguenza tanta desverguenza. entonces uno se queja y se convierte en monstruo, y quiere quitar lo poco a quienes no tienen nada.

no es así conjunto de honorables ignorantes por conveniencia y convicción. lo que decimos es que la demagogia y el clientelismo no es suficiente. sabemos que lo saben.

no es lo mismo ser un desnutrido que morir de desnutrición. hay muchas cosas que no son lo mismo a otras aunque así parezca. es que no todos somos iguales a la hora de la igualdad necesaria.

martes, 3 de abril de 2007

¿Cómo se controla la violencia y la delincuencia?, por Arturo Rebollón Hernández, ingeniero civil

Obtener un título no garantiza un buen funcionamiento del coco, al menos completa y permanentemente (comparen el siguiente artículo con el aparecido en La Prensa).
He aquí la muestra. Ex-candidato a Defensor del Pueblo...(lo que sea) nos libre de semejantes defensas.

Nadie tiene la fórmula mágica para controlar la violencia y la delincuencia. Si un policía captura y golpea a un tipo que actuó como maleante, que camina como maleante, habla como maleante, viste como maleante y se comporta como maleante ante los representantes de la ley, salen los defensores del maleante, que no de las víctimas, a quejarse manifestando múltiples argumentos en favor del agresor, olvidándose a la víctima y atacando a la Policía como violadora de los derechos humanos; y, generalmente, logran liberarlo.

Esa acción desmoraliza al policía, quien ni corto ni perezoso prefiere no exponerse a perseguir un delincuente, ya que además de poner en riesgo su vida, está arriesgando su estabilidad laboral. Y creo que nadie puede culparlo por esta actitud. Quien sale perjudicada es la comunidad entera.

Quien no quiera que lo confundan con un maleante, que no aparente serlo o... ¡aténgase a las consecuencias! Y así debe consignarse en la ley. Si arrestan al maleante con "paños tibios", y a los pocos días lo sueltan, es igual el resultado: pierde la comunidad. Y los críticos pululan alegando debilidad. Y si lo arrestan y se mantiene preso por años a la espera de un juicio; luego, cuando lo enjuician, se ha curtido en el crimen y a lo mejor la pena es menor del tiempo que estuvo preso y sale peor, ¡también pierde la comunidad!

Hay que aportar ideas para contener la violencia, no sólo críticas, ya sea para endurecer las penas o seleccionar los presos por categorías delictivas, o enjuiciar como adultos a menores, o que las cárceles dejen de ser refugios de ocio y escuelas del crimen, pues todos deben mantenerse ocupados allí dentro, limpiando los pisos, pintando paredes y rejas, hasta tener esos recintos impecables. Todos los detenidos deben tener la cabeza rapada para mantener la higiene, deben usar uniformes y lavarlos ellos mismos, eliminando esas "tenderetas" en los cubiles.

Hay que legislar para permitir a las autoridades conducir a los reos a hacer algo útil en beneficio de la comunidad que agredieron. Se les puede llevar a operaciones de limpieza en barrios populares de donde provienen, como Curundú, El Chorrillo, San Miguelito, Pacora y Alcalde Díaz, con todas las medidas de seguridad requeridas; la cuestión es dejar claro que la cárcel no debe ser un lugar donde dormir, comer y planear actos criminales. Y se les puede disminuir la penas o haciéndose merecedor de otra medida cautelar más benigna por su contribución a obras cívicas, descongestionando así los centros penitenciarios.

Los que permanecen en libertad, se les corta las alas, colocando muros altos y confinando separadamente las áreas donde viven, con una sola entrada y salida controlada, donde se puedan hacer revisiones de cada persona que salga o entre. Esto ahuyentaría a los malhechores porque daría al traste con sus "negocios" y brindaría seguridad a los vecinos que no están en la delincuencia. Esta medida es más barata y segura que las repetidas rondas de policías armados, que pueden ser blanco de agresiones.

La violencia ligada a extranjeros se controla limitando el acceso al país mediante visas, las que no se le negarán a ninguna persona de bien que tenga un propósito lícito para estar en el país; pero aquellos ciudadanos con antecedente peligrosos, debemos rechazarlos. Estamos en nuestro derecho.

Los indocumentados deben ser expulsados, no sin antes hacerlos trabajar en obras comunitarias hasta pagar el costo del pasaje de vuelta a su tierra. Esta es una medida que no sólo beneficiaría a los panameños, sino a la noble gente trabajadora y honesta que viene a nuestras tierras huyendo de la violencia incontrolada, y buscando un sitio seguro donde criar a sus hijos.

lunes, 2 de abril de 2007

McCain: Los medios no hablan de progreso en Irak

¿Algo de humor gringo?...que siempre ha sido...digamos difícil. La verdad no tiene nada de gracioso el asunto, pero el cinismo de esta gente es algo impresionante...juzguen ustedes mismos...

Tomado del Boletín Democracy Now! 02/04/2007

Las muertes provocadas por la violencia aumentan mientras el senador republicano y candidato presidencial John McCain se encuentra en Irak, donde criticó a los medios por no mencionar lo que denominó el “progreso” en ese país. McCain habló luego de dar un breve paseo a pie por una zona de Bagdad.

El senador John McCain dijo: “Todos los días leemos noticias sobre atentados suicida con bomba, secuestros, ataques con cohetes y otros actos terribles. Y no estoy diciendo que la misión está cumplida, ni que es el último aliento, ni que es un callejón sin salida. Pero lo que no leemos todos los días, y que es nuevo desde que comenzó el aumento de soldados, es un montón de buenas noticias”.

McCain continuó diciendo que su visita a Bagdad es una prueba de que Irak se está volviendo un lugar más seguro, al afirmar: “Nunca antes había podido recorrer la ciudad como lo hice hoy”. El senador republicano estaba acompañado por cien soldados estadounidenses, tres helicópteros Blackhawk y dos helicópteros de combate. Además vestía un chaleco antibalas.

...con semejantes "progresos" y tanta facilidad para andar tranquilamente por la calle, hasta yo me anoto...mmmmmm...¿alguien tiene un casco que me preste?







miércoles, 21 de marzo de 2007

Derecho: igualdad y desigualdad

...a una sociedad desigual corresponde un derecho desigual, pero directamente proporcional entre sí. El derecho moderno lo que ha construido es, sobre un fondo social de desigualdad y explotación, una comunidad jurídica abstracta...que confunde y que apoya, latentemente, el orden social capitalista.

Para una sociología del derecho: norma y conducta social; Simeón González

viernes, 16 de marzo de 2007

¡Las maravillas de la inversión extranjera! desde siempre hasta hoy


Hello Amigo! Chiquita admite haberle pagado a paramilitares colombianos.

Una de las empresas bananeras más grandes del mundo accedió a declararse culpable de pagarle a un grupo paramilitar colombiano de derecha. Chiquita Brands International pagará una multa de 25 millones de dólares como parte de un acuerdo por haber realizado pagos a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

El Departamento de Justicia afirma que Chiquita pagó más de 1,7 millones de dólares entre 1997 y 2004. Casi la mitad de los pagos se realizó luego de que el grupo paramilitar fue designado organización terrorista extranjera en 2001.

Chiquita reconoció anteriormente haber realizado pagos no especificados para “protegerse” de lo que afirma fueron amenazas de grupos militantes. Chiquita –conocida anteriormente como United Fruit Company- ha sido acusada en varias oportunidades de estar vinculada a actividades delictivas en sus negocios en América Latina.


sábado, 10 de marzo de 2007

Esta vez, fracaso

Lo veo ahora, patente, el capitán borracho, como toda su oficialidad y el bigotudo patrón de la embarcación vecina, con su gesto adusto por el vino malo y la risa furiosa de los presentes mientras relataban nuestra odisea: son unos tigres, oye; y seguro que ahora están en tu barco, ya lo verás en altamar. Esta frase o una parecida tiene que haber deslizado el capitán a su colega y amigo. Pero nosotros no sabíamos nada, faltaba sólo una hora para que zarpara el barco y estábamos perfectamente instalados, cubiertos totalmente por una tonelada de perfumados melones, comiendo a tres carrillos. Conversábamos sobre lo gaucho que eran los “maringotes” ya que con la complicidad de uno de ellos habíamos podido subir y escondernos en tan seguro lugar, cuando oímos la voz airada y un par de bigotes, que se nos antojaron mayores, en aquel momentos emergieron de quién sabe de qué ignoto lugar sumiéndonos en una confusión espantosa. La larga hilera de cáscara de melón perfectamente pulida flotaban en fila india sobre el mar tranquilo. Lo demás fue ignominioso. Después nos decía el marinero - yo lo hubiera desorientado, muchachos, pero vio los melones y al tiro inició una p. que no se salvó la madre ni se su hijo, creo tiene un vino malo el capitán, muchachos - Y después (como con vergüenza)... - ¡no hubieran comido tanto melón muchachos!

Uno de nuestros viejos compañeros del San Antonio, resumió toda su brillante filosofía en esta galana frase: - Compañeros, están a la hueva de puros huevones ¿por qué no se dejan de huevadas y se van a su huevona tierra? Y algo así hicimos: tomamos los bártulos y partimos rumbo a Chuquicamata, la famosa mina de cobre.
Pero no era una sola jornada. Hubo un paréntesis de un día en el cual fuimos despedidos como corresponde por los entusiastas marineros báquicos.





Tumbados bajo la sombra magra de dos postes de luz, al principio del árido camino que conduce a los yacimientos, pasamos buena parte del día intercambiando algún grito de poste a poste, hasta que se dibujó en el camino la silueta asmática del camioncito que nos llevó hasta la mitad del recorrido, un pueblo llamado Baquedano.

Allí nos hicimos amigos de un matrimonio de obreros chilenos que eran comunistas. A la luz de una vela con que nos alumbrábamos para cebar el mate y comer un pedazo de pan y queso, las facciones contraídas del obrero ponían una nota misteriosa y trágica, en su idioma sencillo y expresivo contaba de sus tres meses en la cárcel, de la mujer hambrienta que lo seguía con ejemplar lealtad, de sus hijos, dejados en la casa de un piadoso vecino, de su infructuoso peregrinar en busca de trabajo, de los compañeros misteriosamente desaparecidos, de los que se cuentan que fueron fondeados en el mar. El matrimonio aterido, en la noche del desierto, acurrucado uno contra el otro, era una viva representación del proletariado de cualquier parte del mundo. No tenía ni una mísera manta con que taparse, de modo que le dimos una de las nuestras y en la otra nos arropamos como pudimos Alberto y yo. Fue esa una de las veces en que he pasado más frío, pero también, en la que me sentí un poco más hermanado con ésta, para mí, extraña especie humana.

A las 8 de la mañana conseguimos el camión que nos llevara hasta el pueblo de Chuquicamata y nos separamos del matrimonio que estaba por ir a las minas de azufre de la cordillera; allí donde el clima es tan malo y las condiciones de vida son tan penosas que no se exige carnet de trabajo ni se le pregunta a nadie cuáles son sus ideas políticas. Lo único que cuenta es el entusiasmo con que el obrero vaya a arruinar su vida a cambio de las migajas que le permiten la subsistencia.

A pesar de que se había perdido la desvaída silueta de la pareja en la distancia que nos separaba, veíamos todavía la cara extrañamente decidida del hombre y recordábamos su ingenua invitación: - vengan camaradas, comamos juntos, vengan, yo también soy atorrante -, con que nos mostraba en el fondo su desprecio por el parasitismo que veía en nuestro vagar sin rumbo.

Realmente apena que se tomen medidas de represión para las personas como ésta. Dejando de lado el peligro que puede ser o no para la vida sana de una colectividad, “el gusano comunista”, que había hecho eclosión en él, no era nada más que un natural anhelo de algo mejor, una protesta contra el hambre inveterada traducida en el amor a esa doctrina extraña cuya esencia no podría nunca comprender, pero cuya traducción: “pan para el pobre” eran palabras que estaban a su alcance, más aún, que llenaban su existencia.

Y aquí los amos, los rubios y eficaces administradores impertinentes que nos decían en su media lengua: - esto no es una ciudad turística, les daré una guía que les muestre las instalaciones en media hora y después harán el favor de no molestarnos más, porque tenemos mucho trabajo. La huelga se venía encima. Y el guía, el perro fiel de los amos yanquis: “ Gringos imbéciles, pierden miles de pesos diarios en una huelga, por negarse a dar unos centavos más a un pobre obrero, cuando suba mi general Ibáñez esto se va a acabar”. Y un capataz poeta “esas son las famosas gradas que permiten el aprovechamiento total del mineral de cobre, mucha gente como ustedes me preguntan muchas cosas técnicas pero es raro que averiguen cuántas vidas ha costado, no puedo contestarle, pero muchas gracias por la pregunta, doctores”.

Eficacia fría y rencor impotente van mancomunados en la gran mina, unidos a pesar del odio por la necesidad común de vivir y especular de unos y de otros, veremos si algún día, algún minero tome un pico con placer y vaya a envenenar sus pulmones con consciente alegría. Dicen que allá, de donde viene la llamarada roja que deslumbra hoy al mundo, es así, eso dicen. Yo no sé.

lunes, 5 de marzo de 2007

No me pongan en lo oscuro
A morir como un traidor;
Yo soy bueno, y como bueno
Moriré de cara al Sol.

José Martí, Versos Sencillos