Un mensaje de bienvenida y agradecimiento

deseo agradecer tu presencia en este espacio, tu decisión de dedicar una parte de tu vida a "escuchar" al otro.
y es que uno escribe lo que piensa con la ilusión que alguien se sienta humanamente identificado.

al final de esta página está el enlace a "entradas antiguas"... te invito a que las visites también. ¡bienvenid@!

miércoles, 17 de diciembre de 2008

¿a quién sacamos de la calle?

..."sacarlos de la calle" fue la respuesta del nuevo ministro de gobierno y ¿justicia? respecto al constante tema de inseguridad. Para tal objetivo, luego de profundos estudios, plantea la novedosa idea de aumentar las penas (otra vez) y el número de policías.

Nada sobre evitar que las condiciones socioeconomicas se reproduzcan y empeoren dentro de un modelo de "desarollo" depredador de gente, culturas y naturaleza.

Nada sobre hacer podrir en la cárcel a los que roban millones de los fondos públicos para vivir ellos bien haciendo vivir mal al resto, moviendo con sus firmitas la perversa máquina a su favor.

No lo va a decir, eso sería sacar de las calles a los que hay que sacar: a quien lo nombra, a sus colegas excelentísimos señores ministros y al ejército de rémoras, lambones y clientes que sostienen insosteniblemente al sistema.

En este paisito cualquier bruto con mierda en la cabeza se pone una corbata y llega a ministro o presidente, solamente debe saber repetir la receta, hacer eco, bulla.

*en la foto, de izquierda a derecha, Dilio Arcia, Daniel Delgado Diamante y Salvador Rodríguez, tres buenos ejemplos de brutos con corbata
.

sábado, 13 de diciembre de 2008

de una conversación sobre medios de lucha

en respuesta a la pregunta de un amigo, comparto estas ideas...

lucha:

1. Oposición, rivalidad u hostilidad entre contrarios que tratan de imponerse el uno al otro.

2. Esfuerzo que se hace para resistir a una fuerza hostil o a una tentación, para subsistir o para alcanzar algún objetivo.

pacífico:

1. adj. Tranquilo, sosegado, que no provoca luchas o discordias.

2. adj. En paz, no alterado por guerras o disturbios.

3. adj. Que no tiene o no halla oposición, contradicción o alteración en su estado.


Vivimos en una sociedad dividida en clases, cada vez más polarizadas y antagónicas en sus intereses. El conflicto inherente a tal forma social ha sido y es permanente pero tiende a agudizarse, las contradicciones son más evidentes.

La lucha por superar tales condiciones ha sido constante con períodos de mayor o menor violencia externa donde prevalece la teoría o la acción, si bien ambas se encuentran siempre presentes y dependen la una de la otra.

Más que lucha pacífica, conociendo el carácter violento del poder instaurado, diría lucha por medios pacíficos, por parte de los sectores oprimidos (ej. Gandhi), pero lucha al fin. Y luchas por medios violentos (ej. Guevara), de parte de los oprimidos, cuando la violencia de los opresores en su resistencia al cambio lleva a la sociedad a una conforntación abierta.

En fin que la lucha existe, manifiesta conflictos reales producto de una sociedad contradictoria, sólo cambian (y se complementan) las vías de lucha, ambas legítimas y necesarias según sean las necesidades igualmente legítimas de quienes la invocan y practican, según sea la violencia/resistencia del poder establecido.

Digo que no existe lucha pacífica, sino lucha por medios pacíficos, de nuestra parte. Por la parte contraria, que impone la violencia en el sistema, no se puede hablar de paz.

Lo que no podemos hacer, es ir tontamente a la lucha frontal en desventaja material y/o intelectual. Lo que debemos, luchar por todo medio viable y necesario, acumulando fuerza humana consciente, victorias en lo científico intelectual frente a las mentiras del poder y en lo físico material.

Creo que la lucha empieza por armarse en la cabeza pero termina lamentablemente en las armas, hay que ir responsable y constantemente paso a paso hasta el final, para el cual considero vital que exista el suficiente fondo para sostener una victoria costosa en términos de vidas humanas.

Por eso considero poco responsable el inmediatismo, coyunturalismo del cierre violento que no suma ni gente, ni victorias intelectuales, ni materiales, y sólo sirve para liberar hormonas, si esos mismos individuos no se dedican a un esfuerzo constante individual y junto a las comunidades.

Conste que no descarto el método, estuve allí mientras pude, de alguna manera me tocará estar ahí de nuevo, pero honestamente no es suficiente ni productivo per se para nuestra lucha en las condiciones actuales.

Igualmente jodido está el exquisito intelectual que tenga asco a sudar en la marcha, ensuciarse las manos con la tierra y soltar un balazo el día que sea necesario; como el terco que cree ayudar al pueblo liberando su stress, sin esforzarse por construir alternativas haciendo 'sudar' el cerebro. Por eso, para estar lamentablemente ahí, porque es 'justo y necesario', y consciente que nadie tiene asegurado llegar a saborear el día de la victoria cuando se mete en ésto, por eso hago el trabajo que hago.

Les dejo con un código de ética cortísimo, completo y fundamental:

A mis hijos

Queridos Hildita, Aleidita, Camilo, Celia y Ernesto:

Si alguna vez tienen que leer esta carta, será porque yo no esté entre Uds.

Casi no se acordarán de mi y los más chiquitos no recordarán nada.

Su padre ha sido un hombre que actúa como piensa y, seguro, ha sido leal a sus convicciones.

Crezcan como buenos revolucionarios. Estudien mucho para poder dominar la técnica que permite dominar la naturaleza. Acuérdense que la revolución es lo importante y que cada uno de nosotros, solo, no vale nada. Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.

Hasta siempre hijitos, espero verlos todavía. Un beso grandote y un gran abrazo de

Papá



jueves, 23 de octubre de 2008

respecto al caso del cabo A. García (muerto en 1970), que involucra a Daniel Delgado Diamante, quiero hacer unas anotaciones. a partir de las noticias difundidas por el diario La Prensa, en varias conversaciones durante la presente semana, emití conceptos fundados en la versión del diario en mención, dejando entrever una innegable culpabilidad del ministro/exministro (no sé cuál sea su status exactamente)-

sin embargo, a partir de otra versión aparecida hoy en El Panamá América, igualmente creíble, reconozco equivocaciones de mi parte, y menciono el contexto en el que se desarrollan (sin pretender de ninguna manera justificar el auto-reconocido error)

1. ha sido fácil dejarme llevar por prejuicios, apoyado en lo que aparece como información en los medios de comunicación que como sabemos, manipulan y son manipulados por intereses económicos. ninguna de las dos versiones han demostrado ser ciertas, las dos pueden ser falsas, en todo caso cabe presumir la inocencia, y esperar (¿qué más se puede hacer?) que el MP haga un buen trabajo investigativo, así como que la justicia tenga posibilidad de encontrarse con el derecho.

2. es increíble el poder de convencimiento de los medios, más allá de la voluntad individual consciente de ser objetivo y justo. lo bueno, es poder recapacitar sin la verguenza de haber actuado en función de intereses o simple terquedad. lo mejor es aprender a cerrar esos espacios por donde se cuela a veces la irracionalidad.

3. el nivel de confianza interpersonal en nuestro país es bajo, y el de credibilidad institucional quizás peor. todo ésto se alimenta del ejercicio históricamente pervertido del poder político de unos sobre otros durante toda nuestra época republicana (y desde antes).

específicamente en este caso: las violaciones a los derechos humanos durante el período 1968-1989 y su status de materia pendiente de resolución, la instrumentalización de la "democracia" pos-invasión y su limitación a lo meramente formal-electoral, la ilusoria separación de poderes e independencia judicial, la corrupción generalizada en nuestra sociedad, la doble-triple moral, el juega vivo.

solamente espero que el análisis del caso se centre en el caso, y no en la coyuntura política o la intención existente en el hecho de presentar el caso en este momento. el muerto, muerto está, y en eso consiste el hecho.

miércoles, 2 de julio de 2008

el señor Martín Torrijos Espino es un ser insípido. es incapaz de provocar la repugnancia que generaba Mireya Moscoso, la antipatía de Ernesto Pérez, la incredulidad de Guillermo Endara.

anoche a las 7 pm hablaba al país. nada nuevo. la misma pendejada de hace casi 4 años. de hecho podría decir que he venido escuchando la misma ahuevasón durante mis 29 años de existencia.

pero el hijo del general (único "mérito" que tiene para estar donde está) tiene algo más. o algo menos. es incoloro, incapaz de generar una emoción.

puede ser causa de orgasmos para los chupamedias que de aplaudirlo viven, pero su discursito de crecimiento, crecimiento...y crecimiento no provoca sino hastío, ganas de que esto se acabe ya, pereza.

es un ser inútil para grandes tareas, funcional para pasar casi desapercibidamente de la democracia formal al totalitarismo de mercado.

exacto, no hay que subestimar a los simplones.

jueves, 14 de febrero de 2008

los valores del comercio

"La Cámara de Comercio rechazó las protestas y la violencia "promovida por quienes no comparten los valores democráticos ni el estado de derecho que rige el país", y dijo confiar en que se garantice la seguridad de "la mayoría" que no comparte los métodos de protesta usados", en La Prensa 14/02/2008...

es fácil hablar de democracia con el estómago lleno y acaparando el sistema político económico. si su ideal democrático es esta partidocracia electorera, pues no comparto esos valores democráticos.

si el estado de derecho, sólo se traduce en seguridad jurídica al inversionista y no para el ciudadano, sometimiento a la ley del pequeño pero no del grande ni el Estado, pues no comparto su idea de estado de derecho.

en este país no hay democracia, ni justicia, ni rige el derecho, rige la ley, con su claro origen social elitista, y sus consecuencias sociales.

a la mierda con sus advertencias

"El Gobierno de Panamá advirtió que los actos de violencia y los choques protagonizados entre obreros de la construcción y la Policía ponen en riesgo las inversiones en el sector inmobiliario, uno de los principales motores de la economía del país", en La Estrella de Panamá 14/02/2008...

uyy, q dolor!, q advertencia!, mira que es verdad, ¿cómo es posible que estos "sucios obreros ponebloques" se atrevan a afectar la sacrosanta rentabilidad de los lavadores de dinero que sostienen la especulación inmobiliaria...la misma que nos tiene en 10% el crecimiento, sin que a mí y a otros miles les beneficie un carajo!

ay no, es verdad, olvídemonos de los muertos, vámonos a casa y mañana, a doblar el lomo para el patrón...