Un mensaje de bienvenida y agradecimiento

deseo agradecer tu presencia en este espacio, tu decisión de dedicar una parte de tu vida a "escuchar" al otro.
y es que uno escribe lo que piensa con la ilusión que alguien se sienta humanamente identificado.

al final de esta página está el enlace a "entradas antiguas"... te invito a que las visites también. ¡bienvenid@!

miércoles, 27 de diciembre de 2006

a este escrito hay que sacudirle el polvo I

25 de julio del 2001, La Prensa me publicaba.

Obviamente las definiciones ideológicas serias nos cierran las puertas del "diario libre de Panamá", pero siempre hay espacios y oídos dando vueltas por ahí.

Ésta fue mi primera agrupación de letras que vió la luz pública, las más recientes están en http://ramonbenjamin.blogspot.com



¿Qué es una utopía? Es un horizonte que no vemos por no haber andado suficiente. Necesitamos despertar de este letargo, del abandono de la conciencia que limita nuestra visión; salir de este círculo propio de un sistema que basa su fuerza en el dinero y en todo lo que este significa: poder, lujo, deseo, vida fácil, consumismo, egoísmo; un sistema que nos enseña a mirar únicamente por nuestro bienestar. Mientras unos buscan la marca en la ropa del bebé, hay otros padres que darían la vida por ofrecer a sus hijos un vaso de agua limpia o un plato de comida.

No puedo creer que seamos realmente un grupo de personas indiferentes al sufrimiento de los condenados al hambre, la ignorancia, la enfermedad y la pobreza. Pienso que estamos deslumbrados ante el brillo de una luz muy fuerte, necesito creerlo.

Nuestra indiferencia actual empieza por no exigir seriedad a quienes manejan nuestro Estado, por no exigir un uso más productivo de los impuestos que aportamos, un uso transparente y necesario.

Es deber de todos buscar la igualdad de oportunidades para toda persona, la inclusión en sistemas sociales, educativos y de salud que le permitan aportar ideas y destrezas para mejorar nuestras formas de vida, desarrollando todo el potencial de la gente y por tanto del país.

No podemos seguir tolerando el juega vivo, la corrupción y la impunidad que traen atraso y desgracias para la mayoría en beneficio de unos pocos que acumulan grandes riquezas con el trabajo de los que hacen producir esta tierra. Recordemos que no defender el justo derecho ajeno, nos hace débiles, pues perdemos la fuerza de nuestro derecho ante futuros abusos.

La voluntad de trabajo y juega limpio, valorando los méritos más que el amiguismo y clientelismo, el sacrificio de hoy en pos de un mejor futuro nos puede ayudar a saltar del círculo de intolerancia, mentira, irrespeto a la vida y dignidad humana, abuso de la fuerza e irresponsabilidad que a veces parece rodar a nuestro favor, pero que a la larga rueda en nuestra contra.

Una educación con respeto al ser humano, creativa, tolerante a las distintas ideas, promotora de un sentido de justicia para todos, es capaz de producir una verdadera estabilidad con progreso y paz. Son esas las armas que hacen verdaderamente libres a hombres y mujeres.

¿Hasta cuándo vamos a dejar que roben la casa de nuestros hijos? Los indígenas, mujeres, negros, pobres y todos merecemos ser tomados en cuenta para algo más que torneos electorales.

Ya basta de discursos, sonrisas y excusas por parte de todos los que alguna vez nos han gobernado, y que nos han negado siempre el mañana. Es hora de dejar de ser indiferentes y exigir lo que nos pertenece, la libertad, que se logra con educación y se mantiene con responsabilidad.

Joven panameño, latinoaméricano, tú tienes la oportunidad y la capacidad para cambiar lo que antes no se pudo, tú puedes hacer la diferencia sin recurrir a la violencia, es cuestión de conciencia y organización.

Frente a la mentira que nos entierra vivos, el camino es difícil, largo y lento, incluso puede ser doloroso, pero es necesario por nuestros hijos. Empieza por no ser indiferente, tú puedes sembrar la flor.


El autor es ciudadano panameño

domingo, 24 de diciembre de 2006

Distracción

Demasiado color ciega el ojo,
Demasiado ruido ensordece el oido,
Demasiado condimento embota el paladar,
Demasiado jugar dispersa la mente,
Demasiado deseo entristece el corazón.

El sabio provee para satisfacer las necesidades, no los sentidos;
Abandona la sensación y se concentra en la sustancia.

Tao Te Ching, Lao Tse

sábado, 23 de diciembre de 2006

la riqueza y lo valioso

Treinta radios se unen en el centro;


Gracias al agujero podemos usar la rueda.


El barro se modela en forma de vasija;


Gracias al hueco puede usarse la copa.



Se levantan muros en toda la tierra;


Gracias a la puerta se puede usar la casa.


Así pues, la riqueza proviene de lo que existe,


Pero lo valioso proviene de lo que no existe.


Tao Te Ching, Lao Tse


viernes, 22 de diciembre de 2006

El auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad. No puedes ocultarte de ti mismo.

Meyo, Bushido

martes, 19 de diciembre de 2006

diecisiete veintes de diciembre

hoy hace 17 años dejé de celebrar la Navidad. y no es que a mi edad la considere una festividad importante, ni una gran pérdida, pero entiendan que a mis 10 años sí era una ocasión especial.
hace 17 navidades, ese día es un día igual a cualquier otro (como en efecto, objetivamente hablando lo es).


hace 17 años dejé de admirar el orden de una Zona del Canal a la cual entraba regularmente con papá, cuando ví la cobardía de ese montón de gente vestida de verde dirigida desde Washington, Nueva York -qué carajo importa desde dónde- por un montoncito de hijos de puta.


desde ese día prefiero mi infierno, porque es mio.


hace 17 años no olvido cuerpos de gente que solamente conozco por su semejanza a mí. no olvido el ruido de los helicópteros, ni los aviones, ni el paso de los verdes por mi calle, ni el ruido lejano de las bombas.


¿qué importa desconocer sus nombres, sus historias, si reconozco que comparto con ellos cuna, que no había ninguna razón de peso para no ser asesinado ese día, esos días?


¡que lo escuche bien todo el mundo! no he olvidado ni siquiera por un segundo en los últimos diecisiete años aquella noche y sus siguientes días. no ha pasado por mi mente jamás perdonarlos.


y escuchen aún mejor, la sangre de un hermano, un compañero no se olvida, jamás confíen en mí, quienes a mi lado se encuentren, y hayan celebrado, olvidado, perdonado, realizado o contribuido a realizar semejante barbarie porque llegará siempre el tiempo y el espacio adecuado para saldar cuentas.


no les debo nada, ustedes nos arrebataron la vida.

lunes, 18 de diciembre de 2006

No me pidan

poemas de amor

cuando quiero

cantar

la

verdad


Alí Primera




miércoles, 13 de diciembre de 2006

El último poema de Víctor Jara

El día 11 de septiembre de 1973, cuando el golpe militar comandado por el dictador Augusto Pinochet derrumbó del poder de Salvador Allende, el compositor y cantor Víctor Jara fue detenido con otros 600 estudiantes en la Universidad donde trabajaba. Llevado al Estadio Nacional en Santiago, ese mismo día fue torturado y asesinado por militares. Días después, su mujer, Joan Jara, identificó el cuerpo del poeta, fusilado y con las manos amputadas. En el estadio, escribió su último poema.

Introducción de Joan Jara: "...Cuando más adelante me trajeron el texto del último poema de Víctor, supe que él quería dejar su testimonio, su único medio de resistir ahora al fascismo, de luchar por los derechos de los seres humanos y por la paz."


Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil.
¿Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país?
Solo aquí,
diez mil manos siembran
y hacen andar las fábricas.

¡Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura!


Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.


Un muerto, un golpeado como jamás creí
se podría golpear a un ser humano.
Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores,
uno saltó al vacío,
otro golpeándose la cabeza contra el muro,
pero todos con la mirada fija de la muerte.


¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes con precisión artera
Sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La matanza es acto de heroísmo
¿Es este el mundo que creaste, dios mío?
¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo?
En estas cuatro murallas solo existe un número
que no progresa,
que lentamente querrá más muerte.


Pero de pronto me golpea la conciencia
y veo esta marea sin latido,
pero con el pulso de las máquinas
y los militares mostrando su rostro de matrona
llena de dulzura.
¿Y México, Cuba y el mundo?
¡Que griten esta ignominia!
Somos diez mil manos menos
que no producen.


¿Cuántos somos en toda la Patria?
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas
Así golpeará nuestro puño nuevamente


¡Canto que mal me sales
cuando tengo que cantar espanto!
Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto.
De verme entre tanto y tantos
momentos del infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.
Lo que veo nunca vi,
lo que he sentido y que siento
hará brotar el momento...



(Víctor Jara, Estadio Chile, Septiembre 1973)


Tomado de Adital